Archive for the noticias curiosas Category

Vodafone retrasa la hora de sus móviles por error

Posted in noticias curiosas, telefonía on junio 24, 2009 by kike13


Muchos de ustedes se habrán encontrado una desagradable sorpresa esta mañana. La alarma de su móvil, si pertenece al operador Vodafone, no ha sonado a la hora prefijada y han llegado tarde a sus compromisos diarios. El terminal, misteriosamente, ha retrasado su reloj en una hora sin previo aviso, provocando el desbarajuste.
El motivo ha sido un error en las instrucciones enviadas por la compañía telefónica para los móviles con actualización automática horaria. La acción ha tenido lugar de madrugada, impidiendo la reacción de la mayoría de usuarios afectados.
Resulta casi imposible cuantificar el número de afectados. ¿Es usted uno de ellos?

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Vodafone retrasa la hora de sus móviles por error

Posted in noticias curiosas, telefonía on junio 24, 2009 by kike13


Muchos de ustedes se habrán encontrado una desagradable sorpresa esta mañana. La alarma de su móvil, si pertenece al operador Vodafone, no ha sonado a la hora prefijada y han llegado tarde a sus compromisos diarios. El terminal, misteriosamente, ha retrasado su reloj en una hora sin previo aviso, provocando el desbarajuste.
El motivo ha sido un error en las instrucciones enviadas por la compañía telefónica para los móviles con actualización automática horaria. La acción ha tenido lugar de madrugada, impidiendo la reacción de la mayoría de usuarios afectados.
Resulta casi imposible cuantificar el número de afectados. ¿Es usted uno de ellos?

Vodafone retrasa la hora de sus móviles por error

Posted in noticias curiosas, telefonía on junio 24, 2009 by kike13


Muchos de ustedes se habrán encontrado una desagradable sorpresa esta mañana. La alarma de su móvil, si pertenece al operador Vodafone, no ha sonado a la hora prefijada y han llegado tarde a sus compromisos diarios. El terminal, misteriosamente, ha retrasado su reloj en una hora sin previo aviso, provocando el desbarajuste.
El motivo ha sido un error en las instrucciones enviadas por la compañía telefónica para los móviles con actualización automática horaria. La acción ha tenido lugar de madrugada, impidiendo la reacción de la mayoría de usuarios afectados.
Resulta casi imposible cuantificar el número de afectados. ¿Es usted uno de ellos?

Las 10 mentiras más “científicas” (2ªParte)

Posted in noticias curiosas on junio 14, 2009 by kike13

6. Comer de noche engorda

Falso. Este mito lo llevan a rajatabla todos aquellos que en algún momento de su vida han tenido que hacer dieta. Lo han escuchado decenas de veces: prohibido comer de noche. A partir de cierta hora nocturna, cerrar la boca y tirar la llave al mar. Tras una revisión exhaustiva de la literatura científica al respecto, nuestros investigadores no encontraron la más mínima evidencia de esta afirmación. Comer de noche engorda exactamente igual que comer de día. Este mito parece ser que nació por un estudio solitario y sin cotejar que publicaron en Suecia donde afirmaban que encontró que mujeres obesas dijeron comer más en la noche que las no obesas. La simple realidad es que las mujeres obesas no son sólo “comedoras nocturnas” sino en general comen más durante todas las comidas. Lo único cierto es que la gente sube de peso porque consume más calorías de las que quema, así de claro y de rotundo. Si no quieres engordar, no comas. Pero ni de noche ni de día. Lo sentimos si te hemos fastidiado la ilusión de dejar esos kilitos de más, cerrando el pico a partir de las 6 de la tarde.

7. La Coca-Cola deshace la carne en 48 horas

Falso. A los que no tomamos la Coca-Cola nunca nos ha afectado esta leyenda urbana, pero reconozco que cierta curiosidad ha despertado en el resto de la concurrencia. Sin embargo, este mito resulta de lo más fácil de reventar. Simplemente toma un filete de lomo, ponlo en un recipiente con la bebida y espérate dos días a ver lo que pasa. Ya te lo adelanto yo: nada. El filete sigue tan rollizo como cuando estaba dentro del frigorífico. Así pues, los bebedores compulsivos de la marca más famosa del Universo, ya podéis inyectaros el dulce líquido hasta que aguanten vuestras vejigas. Estáis a salvo de incómodos agujeros intestinales. Y si lo aliñáis con otro tipo de bebidas no tan inocentes pero igualmente aromáticas, el resultado puede ser glorioso para los agujeros, pero esta vez del bolsillo.


8. Con el frío perdemos calor corporal por la cabeza

Falso. A medida que se acerca la navidad y con ella el frío de invierno boreal la gente comienza a usar sombreros porque se nos dice que perdemos entre 40 y 45% del calor corporal por la cabeza. Pues no. En temperaturas bajas se pierde calor por cualquier parte del cuerpo descubierta, y la cabeza no tiene nada de especial, aseguran los investigadores. Estudios realizados con cámaras infrarrojas han demostrado de forma rotunda ese hecho. El calor se va por cualquier lado del cuerpo. Quizá este mito ha surgido por la creencia de que la gente se resfría con más frecuencia si va con la cabeza destapada (otro mito). Lo que si es cierto es que en condiciones de bajas temperaturas debemos abrigarnos al máximo posible si, pero todo el cuerpo.

9. El azúcar vuelve hiperactivos a los niños

Falso. Los investigadores encontraron al menos 12 estudios que analizaban el comportamiento de los niños con dietas que contenía distintos niveles de azúcar y nunca han encontrado diferencias entre ellos. Ni siquiera en estudios de niños que eran considerados “sensibles” al azúcar se encontró una diferencia en el comportamiento tras consumir alimentos libres de azúcar y alimentos con azúcar. Lo más curioso es que en otros estudios que han realizado sobre los padres, se llegó a la conclusión de que éstos afirmaban encontrar a los niños mas activos cuando tomaron azúcar, incluso cuando en realidad lo que tomaron los infantes fue un placebo. Es decir, que los padres tienen el mito tan arraigado que ellos mismos se convencen de que sus hijos se vuelven hiperactivos con la ingesta de azúcar aunque no sea cierto. Evidentemente, hay que tener cuidado con los excesos de glucosa, pero más por una cuestión de salud alimentaria y obesidad que por la hiperactividad.


10. Las resacas se pueden curar y evitar dar positivo en control de alcoholemia

Falso. ¡Que más quisiéramos! Se están realizando experimentos con un cierto tipo de sustancias empleadas por los anestesiólogos que parece que algún día podrán curarlas en tiempo record, pero por ahora, no vale ninguno de los remedios caseros que has escuchado para no dar positivo en los controles de alcoholemia. No te pongas un grano de café bajo la lengua, no te tomes un protector de estómago, no tomes café con sal, no te laves los dientes con menta. Todo eso te lo puedes ahorrar porque a día de hoy no existe ninguna forma de evitar un positivo con el etilómetro si has bebido alcohol.

Las 10 mentiras más “científicas” (2ªParte)

Posted in noticias curiosas on junio 14, 2009 by kike13

6. Comer de noche engorda

Falso. Este mito lo llevan a rajatabla todos aquellos que en algún momento de su vida han tenido que hacer dieta. Lo han escuchado decenas de veces: prohibido comer de noche. A partir de cierta hora nocturna, cerrar la boca y tirar la llave al mar. Tras una revisión exhaustiva de la literatura científica al respecto, nuestros investigadores no encontraron la más mínima evidencia de esta afirmación. Comer de noche engorda exactamente igual que comer de día. Este mito parece ser que nació por un estudio solitario y sin cotejar que publicaron en Suecia donde afirmaban que encontró que mujeres obesas dijeron comer más en la noche que las no obesas. La simple realidad es que las mujeres obesas no son sólo “comedoras nocturnas” sino en general comen más durante todas las comidas. Lo único cierto es que la gente sube de peso porque consume más calorías de las que quema, así de claro y de rotundo. Si no quieres engordar, no comas. Pero ni de noche ni de día. Lo sentimos si te hemos fastidiado la ilusión de dejar esos kilitos de más, cerrando el pico a partir de las 6 de la tarde.

7. La Coca-Cola deshace la carne en 48 horas

Falso. A los que no tomamos la Coca-Cola nunca nos ha afectado esta leyenda urbana, pero reconozco que cierta curiosidad ha despertado en el resto de la concurrencia. Sin embargo, este mito resulta de lo más fácil de reventar. Simplemente toma un filete de lomo, ponlo en un recipiente con la bebida y espérate dos días a ver lo que pasa. Ya te lo adelanto yo: nada. El filete sigue tan rollizo como cuando estaba dentro del frigorífico. Así pues, los bebedores compulsivos de la marca más famosa del Universo, ya podéis inyectaros el dulce líquido hasta que aguanten vuestras vejigas. Estáis a salvo de incómodos agujeros intestinales. Y si lo aliñáis con otro tipo de bebidas no tan inocentes pero igualmente aromáticas, el resultado puede ser glorioso para los agujeros, pero esta vez del bolsillo.


8. Con el frío perdemos calor corporal por la cabeza

Falso. A medida que se acerca la navidad y con ella el frío de invierno boreal la gente comienza a usar sombreros porque se nos dice que perdemos entre 40 y 45% del calor corporal por la cabeza. Pues no. En temperaturas bajas se pierde calor por cualquier parte del cuerpo descubierta, y la cabeza no tiene nada de especial, aseguran los investigadores. Estudios realizados con cámaras infrarrojas han demostrado de forma rotunda ese hecho. El calor se va por cualquier lado del cuerpo. Quizá este mito ha surgido por la creencia de que la gente se resfría con más frecuencia si va con la cabeza destapada (otro mito). Lo que si es cierto es que en condiciones de bajas temperaturas debemos abrigarnos al máximo posible si, pero todo el cuerpo.

9. El azúcar vuelve hiperactivos a los niños

Falso. Los investigadores encontraron al menos 12 estudios que analizaban el comportamiento de los niños con dietas que contenía distintos niveles de azúcar y nunca han encontrado diferencias entre ellos. Ni siquiera en estudios de niños que eran considerados “sensibles” al azúcar se encontró una diferencia en el comportamiento tras consumir alimentos libres de azúcar y alimentos con azúcar. Lo más curioso es que en otros estudios que han realizado sobre los padres, se llegó a la conclusión de que éstos afirmaban encontrar a los niños mas activos cuando tomaron azúcar, incluso cuando en realidad lo que tomaron los infantes fue un placebo. Es decir, que los padres tienen el mito tan arraigado que ellos mismos se convencen de que sus hijos se vuelven hiperactivos con la ingesta de azúcar aunque no sea cierto. Evidentemente, hay que tener cuidado con los excesos de glucosa, pero más por una cuestión de salud alimentaria y obesidad que por la hiperactividad.


10. Las resacas se pueden curar y evitar dar positivo en control de alcoholemia

Falso. ¡Que más quisiéramos! Se están realizando experimentos con un cierto tipo de sustancias empleadas por los anestesiólogos que parece que algún día podrán curarlas en tiempo record, pero por ahora, no vale ninguno de los remedios caseros que has escuchado para no dar positivo en los controles de alcoholemia. No te pongas un grano de café bajo la lengua, no te tomes un protector de estómago, no tomes café con sal, no te laves los dientes con menta. Todo eso te lo puedes ahorrar porque a día de hoy no existe ninguna forma de evitar un positivo con el etilómetro si has bebido alcohol.

La historia de Bud Spencer: Del cloro al mamporro

Posted in noticias curiosas, sociedad on junio 14, 2009 by kike13

Carlo Pedersoli ha vivido dos vidas muy distintas. En la primera tenía este nombre italiano y era un deportista de elite, uno de los mejores nadadores ‘azzurri’ de los años 50 y un destacado waterpolista que llegó a formar en el ‘settebello’ nacional. Aquella vida duró hasta 1967, cuando con 37 años decidió cambiarse el nombre por uno sajón, más comercial, y bajo el alias de Bud Spencer se hizo rico y popular protagonizando películas en las que repartía mamporros a diestro y siniestro junto a su inseparable Terence Hill, un apodo que ocultaba a un veneciano llamado Mario Girotti. Hoy, con casi 80 tacos y el mismo aspecto de desayunar piedras que le hizo famoso en el celuloide, un spot publicitario televisivo le ha devuelto al primer plano.

Pedersoli, de hecho, no inventó nada, sino que siguió la misma senda que años antes había conducido a otro nadador y waterpolista, Johnny Weissmuller, hasta Hollywood. Obviamente los coscorrones garbanceros de Bud Spencer no pueden compararse con la apostura del Tarzán por antonomasia, pero el spaghetti western en el que se especializó le otorgó estatus de estrella menor en Europa, más de lo que el deporte le había dado en su día.

Nacido el 31 de octubre de 1929 en Santa Lucia (Nápoles), Carlo creció hasta convertirse en un gigante. Su 1,94 m. de estatura le convertía en un verdadero coloso de la época de la posguerra, así que el deporte era un modo natural de sacar provecho de sus ventajas físicas. La natación fue su primera disciplina y, largo y sólido como era, su destino era obvio: las pruebas de sprint. En 1950, con sólo 20 años de edad, se convirtió en el primer italiano en bajar del minuto en los 100 metros libres, dejando el récord nacional en 59″5 en una competición en Salsomaggiore. Al año siguiente obtuvo la medalla de plata de esta misma prueba en los Juegos Mediterráneos celebrados en Alejandría, y posteriormente viviría dos experiencias olímpicas en Helsinki’1952 y Melbourne’1956, quedándose en ambos casos en las semifinales. Compaginaba la natación con el waterpolo y entró ocasionalmente en alguna convocatoria de la selección, aunque no en las competiciones importantes. Eso no impidió que se proclamase campeón de la Liga italiana con el Lazio en 1954.

Su carrera deportiva se prolongó hasta 1957, cuando definitivamente se dio cuenta que no podía compaginarla con su ambición cinematográfica. Había debutado en el celuloide en 1950, haciendo el papel de guardia pretoriano en la superproducción de Hollywood ‘Quo vadis?’, que se rodó en Roma, y en años sucesivos interpretó papeles menores en películas modestas. Su carrera quedó interrumpida en 1960 y tras algunos años en blanco, considerando que su nombre italiano era un obstáculo para integrarse en el mercado anglosajón, decidió rebautizarse como Bud Spencer, nombre que eligió por su marca de cerveza predilecta y por el actor a quien profesaba admiración, Spencer Tracy.

En 1967 se cruzó en su camino Mario Girotti, alias Terence Hill, y la combinación de ambos resultó una receta de éxito: Carlo era el gigante bestia pero inocentón y Mario, el tunante simpático y manipulador. Su primer spaghetti western fue ‘Dios perdona, yo no’, y arrasó en taquilla en Italia. La pareja Terence & Bud funcionaba y repitieron el cliché en diversas secuelas, pero fue la película ‘Le llamaban Trinidad’ la que les catapultó a la fama internacional de manera definitiva, consagrándolos como iconos de una época y un tipo de cine determinados.

Desde entonces, Carlo ha participado en decenas de películas y series de TV, además de montar empresas de todo tipo, entre ellas unas aerolíneas. Recientemente ha recuperado el gusto por su pasado deportivo. En el año 2007 recibió el ‘Caimano d’Oro’ (caimán de oro) por parte de la Federación Italiana de Natación, una distinción que reconoce la contribución de una carrera, y aquel mismo año se sacó el título de entrenador de natación y waterpolo. Quién sabe si, a su avanzada edad, todavía le queda energía para hacerse cargo de un banquillo. Una cosa es segura: ningún discípulo que haya visto alguna de sus películas se atrevería a contestarle mal

La historia de Bud Spencer: Del cloro al mamporro

Posted in noticias curiosas, sociedad on junio 14, 2009 by kike13

Carlo Pedersoli ha vivido dos vidas muy distintas. En la primera tenía este nombre italiano y era un deportista de elite, uno de los mejores nadadores ‘azzurri’ de los años 50 y un destacado waterpolista que llegó a formar en el ‘settebello’ nacional. Aquella vida duró hasta 1967, cuando con 37 años decidió cambiarse el nombre por uno sajón, más comercial, y bajo el alias de Bud Spencer se hizo rico y popular protagonizando películas en las que repartía mamporros a diestro y siniestro junto a su inseparable Terence Hill, un apodo que ocultaba a un veneciano llamado Mario Girotti. Hoy, con casi 80 tacos y el mismo aspecto de desayunar piedras que le hizo famoso en el celuloide, un spot publicitario televisivo le ha devuelto al primer plano.

Pedersoli, de hecho, no inventó nada, sino que siguió la misma senda que años antes había conducido a otro nadador y waterpolista, Johnny Weissmuller, hasta Hollywood. Obviamente los coscorrones garbanceros de Bud Spencer no pueden compararse con la apostura del Tarzán por antonomasia, pero el spaghetti western en el que se especializó le otorgó estatus de estrella menor en Europa, más de lo que el deporte le había dado en su día.

Nacido el 31 de octubre de 1929 en Santa Lucia (Nápoles), Carlo creció hasta convertirse en un gigante. Su 1,94 m. de estatura le convertía en un verdadero coloso de la época de la posguerra, así que el deporte era un modo natural de sacar provecho de sus ventajas físicas. La natación fue su primera disciplina y, largo y sólido como era, su destino era obvio: las pruebas de sprint. En 1950, con sólo 20 años de edad, se convirtió en el primer italiano en bajar del minuto en los 100 metros libres, dejando el récord nacional en 59″5 en una competición en Salsomaggiore. Al año siguiente obtuvo la medalla de plata de esta misma prueba en los Juegos Mediterráneos celebrados en Alejandría, y posteriormente viviría dos experiencias olímpicas en Helsinki’1952 y Melbourne’1956, quedándose en ambos casos en las semifinales. Compaginaba la natación con el waterpolo y entró ocasionalmente en alguna convocatoria de la selección, aunque no en las competiciones importantes. Eso no impidió que se proclamase campeón de la Liga italiana con el Lazio en 1954.

Su carrera deportiva se prolongó hasta 1957, cuando definitivamente se dio cuenta que no podía compaginarla con su ambición cinematográfica. Había debutado en el celuloide en 1950, haciendo el papel de guardia pretoriano en la superproducción de Hollywood ‘Quo vadis?’, que se rodó en Roma, y en años sucesivos interpretó papeles menores en películas modestas. Su carrera quedó interrumpida en 1960 y tras algunos años en blanco, considerando que su nombre italiano era un obstáculo para integrarse en el mercado anglosajón, decidió rebautizarse como Bud Spencer, nombre que eligió por su marca de cerveza predilecta y por el actor a quien profesaba admiración, Spencer Tracy.

En 1967 se cruzó en su camino Mario Girotti, alias Terence Hill, y la combinación de ambos resultó una receta de éxito: Carlo era el gigante bestia pero inocentón y Mario, el tunante simpático y manipulador. Su primer spaghetti western fue ‘Dios perdona, yo no’, y arrasó en taquilla en Italia. La pareja Terence & Bud funcionaba y repitieron el cliché en diversas secuelas, pero fue la película ‘Le llamaban Trinidad’ la que les catapultó a la fama internacional de manera definitiva, consagrándolos como iconos de una época y un tipo de cine determinados.

Desde entonces, Carlo ha participado en decenas de películas y series de TV, además de montar empresas de todo tipo, entre ellas unas aerolíneas. Recientemente ha recuperado el gusto por su pasado deportivo. En el año 2007 recibió el ‘Caimano d’Oro’ (caimán de oro) por parte de la Federación Italiana de Natación, una distinción que reconoce la contribución de una carrera, y aquel mismo año se sacó el título de entrenador de natación y waterpolo. Quién sabe si, a su avanzada edad, todavía le queda energía para hacerse cargo de un banquillo. Una cosa es segura: ningún discípulo que haya visto alguna de sus películas se atrevería a contestarle mal